Escudo («filippo o carlo»)

Obra de la semana #249

Compartir

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin

La obra de la semana es el Escudo («filippo o carlo») acuñado en Milán en 1666 durante el reinado de Carlos II de Castilla.

El escudo milanés fue una de las principales monedas de plata del ducado de Milán mientras este estado estuvo bajo el dominio de la monarquía hispánica, entre 1525 y 1706. La pieza tenía un valor de seis liras de 20 sueldos i estaba decorada, en el anverso, por un retrato muy elaborado del monarca reinante, mientras que en el dorso se desplegaba un gran escudo con todas las armas de los territorios gobernados por los Austrias hispánicos. El hecho que esta moneda fuera introducida por primera vez bajo el reinado de Felipe II, sucedido después por Felipe III y Felipe IV, y que uno de sus rasgos distintivos fuera el retrato en efigie del monarca, propició que la moneda fuera conocida popularmente con el nombre de ‘Filippo’, es decir, ‘Felipe’. Posteriormente, durante el reinado del último rey hispánico de la Casa de Austria, Carlos II, el escudo también se conoció popularmente con el nombre de ‘Carlo’, es decir, ‘Carlos’. Después de la conquista del Milanesado por parte del archiduque Carlos de Áustria, a principios del siglo XVIII, el escudo milanés se mantuvo con el mismo nombre y las mismas características hasta que el ducado fue ocupado por Napoleón Bonaparte, en 1796, momento en qué fue sustituido por la lira.

Una moneda para un rey infante

El escudo que presentamos esta semana fue acuñado en 1666, durante la minoría de edad de Carlos II de Castilla. Su padre, Felipe IV, había muerto el año anterior, cuando el príncipe heredero tenía solo cuatro años. Por este motivo, hasta los 14 años el nuevo rey estuvo bajo la tutela de su madre, la reina regente Maria Anna de Austria. Esta circunstancia se explica perfectamente en la moneda que presentamos, puesto que en el anverso se ha representado el retrato doble del rey niño Carlos II y su madre Maria Anna. El rey niño, que a pesar de tener solo entre cuatro y cinco años ya presenta el perfil característico de los monarcas de la Casa de Austria, con la nariz alargada y la mandíbula prominente, aparece vestido con las ropas y la dignidad propias de un rey adulto: lleva un traje de mangas holgadas y cuello alto y liso sin lechuguilla, tal como lo había impuesto su padre, y lleva colgado el collar del Toisón de Oro, principal insignia y símbolo de poder de la Casa de Austria.

Detrás del busto del rey niño aparece la efigie de su madre, la reina regente Maria Anna de Austria, vestida de luto con una toca y un velo que le cubren totalmente la cabeza excepto la cara, una ligadura muy parecida a la de las monjas que en la época era el traje habitual de las reinas viudas y constituía el símbolo más evidente del duelo público que seguía la reina por la muerte de su marido. El carácter dual del dominio hispánico sobre Milán se evidencia también en la leyenda en latín que recorre el borde de la moneda: CAROLUS II HISPA REX TE MARIA ANNA TVT TE G.

Un escudo rico y complejo al dorso del escudo

En el dorso del escudo milanés se han representado, no sin dificultad, las armas completas de la monarquía hispánica. En las diferentes partes que las conforman vemos reproducidos los emblemas heráldicos de los principales territorios que se encontraban bajo el dominio de la Casa de Austria. En la mitad superior del escudo encontramos las armas pertenecientes a las grandes rentas de la península Ibérica que había heredado Felipe IV: Castilla, Aragón y Portugal. El escudo de Castilla, con el castillo de Castilla y el león del reino de León, ocupa el cuartel superior izquierdo. A su derecha vemos las cuatro barras de la Corona de Aragón y el escudo del reino de Sicilia, vinculado a esta corona, donde se combinan en aspa los cuatro palos de la bandera real con las águilas de los Hohenstaufen. Entre los escudos de Castilla y Aragón vemos un escudo pequeño con las armas de Portugal, casi indescifrables, formadas por cinco escudos morados o de azur, llamados “quinas”, puestos en cruz sobre un fondo blanco o de plata, con una bordura o contorno roja o de gules con castillos de oro.

En la mitad inferior del escudo real del reverso del escudo milanés encontramos los territorios que la Casa de Austria heredó de la rama paterna del emperador Carlos V. Las armas están repartidas en cuatro cuarteles. En el superior izquierdo vemos el escudo de Austria: una faja blanca o de plata sobre un fondo rojo o de gules. A su lado vemos las armas modernas de Borgoña: un sembrado de flores de lis de oro sobre un fondo azul o de azur con una bordura componada que alterna el rojo o gules con el blanco o plata. En el lado inferior izquierdo encontramos las armas antiguas de Borgoña: un bandado de oro y azur (amarillo y azul) con una bordura roja o de gules. A su lado encontramos, perfectamente representado, el león de oro sobre un fondo negro o de sable que representa el escudo del ducado de Brabante, uno de los territorios de los Países Bajos bajo el dominio de la Monarquía Hispánica. Entre los dos cuarteles inferiores encontramos un escudo parecido al de las armas de Portugal donde hay representados, de manera casi imperceptible, los escudos de dos otros territorios bajo la autoridad de los Austrias: a la izquierda, el condado de Flandes, con su león negro o de sable sobre fondo amarillo o de oro. A la derecha, el condado del Tirol, con una águila roja o de gules sobre fondo blanco o de plata.

Un escudo para el duque de Milán

El escudo de Carlos II representado en el dorso de esta moneda acuñada en Milán todavía incorpora otra pieza heráldica que lo singulariza y que no encontramos habitualmente en las representaciones de los escudos de la Casa de Austria que se pueden ver a la península Ibérica. En el centro del escudo, resaltando sobre todos los otros elementos, vemos un escussó cuadripartito con dos emblemas heráldicos. En el primer cuartel y en el cuarto hay una águila negra o de sable sobre un fondo amarillo o de oro. En el segundo y en el tercero, se ha representado un ‘briscione’ de azur, una serpiente azul, que se traga un hombre, sobre un fondo blanco o de plata. Este escudo cuadripartito son las armas del ducado de Milán y hacen referencia a las dos grandes familias que habían gobernado el Milanesado antes de ser ocupado primero por Francia y después por la monarquía hispánica. La serpiente azul tragándose a un hombre son las armas de los Visconti, los primeros señores de Milán, que se emparentaron después con los Sforza, que tenían como emblema el águila negra. Resaltando las armas del Milanesado por encima del resto del escudo se quiere destacar que Carlos II acuña la moneda porque es la máxima autoridad del ducado. Esta autoridad es remarcada también por la leyenda en latín del contorno de la moneda, donde encontramos escrito MEDIOLANI DUX TE C, es decir, identifica Carlos II como duque de Milán.

El escudo milanés que presentamos esta semana es la moneda escogida como imagen del curso ‘El metal de la moneda: fabricación, caracterización de aleaciones y conservación-restauración’, que el Gabinete Numismático de Cataluña celebrará este otoño en el museo. Todas las plazas para las diferentes actividades ya están llenas. Delante del éxito de esta propuesta, el Gabinete intentará repetir el curso el año que viene en las mismas fechas y ampliando el aforo.

 

Más información de la obra, aquí.

 

Martí Casas i Payàs (@tinet2puntzero)

También te puede interesar

Noticias relacionadas

La Biblioteca Joaquim Folch i Torres del museo ofrece, a partir de este octubre, dos nuevas actividades virtuales relacionadas con la lectura y el arte: un club de lectura y una comunidad virtual.
La pintura ‘El Paralelo’ nos ofrece una magnífica perspectiva de la avenida barcelonesa cuando este paseo lleno de teatros y locales de ocio vivía uno de los momentos de máximo esplendor.
El escudo milanés fue una de las principales monedas de plata del ducado de Milán mientras este estuvo bajo el dominio de la monarquía hispánica, entre 1525 y 1706.

Uneix-te a la llista

Únete a la lista