‘Printania’

Obra de la semana #248

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La obra de la semana es Printania (1922), del pintor catalán Josep de Togores i Llach (1893-1970).

Printania es una de las obras más emblemáticas del período de plenitud que el pintor Josep de Togores vivió en París entre 1919 y 1924. En esta etapa, que el historiador del arte Josep Casamartina ha bautizado con el nombre de ‘Realismo mágico’, Togores consigue un gran éxito y reconocimiento con una serie de obras centradas mayoritariamente en la figura humana y realizadas en un estilo realista muy personal, inspirado en artistas del pasado, especialmente Rafael Sanzio, y en la pintura de aires clasicistas de diferentes artistas contemporáneos, como Pablo Picasso, Arístides Maillol o Joaquim Sunyer. Este estilo clásico y colorista, pero a la vez moderno y renovador, conectará con el movimiento de la Nueva Objetividad alemana y será muy bien recibido en Catalunya, ya que Togores recoge en él muchos de las características de la pintura del Noucentisme.

La obra que presentamos esta semana nos muestra un retrato en primer plano del busto y las manos de Printania, una de las modelos que trabajaba más a menudo para Togores en estos años y que se convertirá en la protagonista de algunas de las obras más memorables de esta etapa. La joven, que seguramente utilizaba un sobrenombre artístico, se nos muestra aquí observando de forma directa y decidida al espectador con sus ojos de color claro y una expresión serena y contenida. Printania apoya la cabeza, ligeramente inclinada, sobre dos dedos de la mano derecha y ha puesto la otra mano en el interior del brazo derecho. Este gesto, que mucha gente hace a menudo de forma espontánea, otorga a la retratada un aire de naturalidad, proximidad y desimboltura. La postura también nos sugiere que la modelo seguramente está posando sentada y con los dos codos apoyados sobre una mesa.

Printania permite captar muy bien el estilo característico y singular que Josep de Togores desarrolló en los años del ‘Realismo mágico’. El rostro de la modelo es representado fielmente pero buscando una gran pureza de líneas, hecho que lleva al artista a eliminar las sombras y los elementos superfluos para resaltar aquello esencial: los ojos, de mirada intensa y penetrante, la nariz con personalidad y la boca pintada de rojo. La luz, muy suave y matizada en todo el cuadro, ilumina de forma más intensa la cara de Printania dotándola de una gran luminosidad pero haciendo que caiga casi en una palidez excesiva y un poco irreal, como podemos ver también en otros retratos de Togores de los años veinte.

En el cuadro, el rostro de Printania queda enmarcado entre las dos grandes manchas de color que dibuja su cabello castaño, peinado de forma muy elaborada con lazos y un perfil ondulado sobre la cabeza, y la blusa de tono rojo claro. La intensidad cromática de estos dos elementos, junto con el color claro y neutro del fondo, resalta todavía más la palidez del rostro de la modelo y la luz que se refleja en él. A diferencia de la cara, prácticamente faltada de sombras o de cambios cromáticos, Togores construye el pelo y la ropa con diferentes planos, formas y juegos de sombras muy marcados. El artista, además, establece un diálogo visual entre los perfiles ondulados del pelo i los que dibujan el cuello de la blusa, un detalle que, por otro lado, intenta hacer de contrapeso a la gran presencia que tiene la mano derecha de la protagonista al lado izquierdo del cuadro. Josep de Togores pintó Printania justo antes de la exposición individual que su marchante, Daniel-Henry Kahnweiler, le montó en la Galerie Simon de París en 1922. Como se añadió a última hora, no consta en el catálogo de la muestra. La pintura será una de las obras que adquirirá el coleccionista catalán Luís Plandiura, que viajó a París para comprar obras del artista después de darse cuenta del gran reconocimiento que estaba consiguiendo en la capital francesa, como lo demuestra el éxito de vendas y de crítica que consiguió la exposición individual. Sólo diez años más tarde, Printania y el resto de pinturas de Togores adquiridas por Plandiura entraron a formar parte del fondo del Museu Nacional gracias a la compra de su colección por parte de la Junta de Museos.

Printania será una de las obras protagonistas del ciclo ‘Expresiones, gestos y miradas a las colecciones del Museu Nacional’ que los Amics han organizado para el mes de septiembre. Las tres sesiones, a cargo de Mercè Riera, os permitirán profundizar en el lenguaje corporal de los retratados que los diferentes artistas supieron captar en sus obras. Todavía quedan plazas para este ciclo. ¡Empezad el curso con buen pie y inscribiros!

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@tinet2puntzero)

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