‘San Antonio Abad enterrando a San Pablo ermitaño’

Obra de la semana #265

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La obra de la semana es la mesa San Antonio Abad enterrando San Pablo Ermitaño (1437-1438), del pintor gótico Pasqual Ortoneda (1421-1460).

San Antonio Abad es uno de los santos más antiguos y venerados del Cristianismo. Nacido en Egipto en una familia acomodada, dio todas sus propiedades a los pobres y se retiró al desierto de la Tebaida para vivir como un ermitaño, dedicándose totalmente a la plegaria, la penitencia y la contemplación. Su fiesta, que se celebra hoy 17 de enero, es una de las más populares del invierno en Cataluña y en las tierras de habla catalana, especialmente en Menorca, de donde es patrón. La protección de San Antonio sobre los animales domésticos y de carga y algunos de los oficios que se vinculan, como el de los arrieros y campesinos, ha dado lugar a tradiciones muy arraigadas como las cabalgatas de los Tres Tumbos. Otras fiestas y celebraciones populares están basadas en sus célebres topadas con el demonio, que según la leyenda del santo lo habría tentado y atacado varias veces mientras vivía en el desierto.

La escena de la vida de San Antonio Abad que encontramos en la mesa gótica que presentamos hoy hace referencia a otro episodio relevante de su vida como anacoreta: el encuentro con santo Pablo Ermitaño, considerado por Antoni como el primer monje y eremita. Los dos vivían en soledad en el desierto, ignorando la existencia del otro. Un sueño reveló a san Antonio que había otro ermitaño viviendo cerca y lo fue a buscar. Santo Pablo primero no lo quería dejar entrar en su celda porque no quería interrumpir su vida de plegaria en soledad, pero finalmente aceptó conocer a san Antonio y estuvieron juntos durante todo un día.
Cuando Antonio volvía hacia su ermita vio el alma de santo Pablo subiendo hacia el cielo, tal como la vemos representada en el centro de la pintura, donde la figura del alma vestida de blanco es acompañada hacia la Gloria por dos ángeles con las alas y las ropas de color rojo. Al verla, san Antonio entendió que santo Pablo había muerto y volvió atrás para enterrarlo. Esta es la escena que se representa propiamente en la tabla que presentamos, un episodio que incluye algunos aspectos milagrosos. Ante la celda y capilla de san Pablo, San Antonio Abad rodea el cuerpo de su compañero eremita para arrastrarlo hacia la tumba, que según la leyenda narrada por santo Jerónimo fue excavada por dos leones que acudieron gritados por Dios para ayudar san Antonio a abrir la fosa. A la mesa vemos solo un león, pequeño pero muy bien representado, medio metido dentro de la sepultura que ha acabado de excavar.
Sant Antonio y santo Pablo Ermitaño ya eran muy viejos cuando se conocieron y llevaban unas largas barbas blancas. En la mesa ambos personajes se asemejan mucho, puesto que son dos ancianos barbudos con capucha, y se diferencian solo por la ropa: san Antonio lleva un hábito marrón, mientras que santo Pablo va vestido con hojas de palma trenzadas extraídas de la palmera que según su leyenda había cerca de la ermita.
La obra que presentamos es el único elemento que se ha conservado de un retablo dedicado a la Virgen María, san Blai y san Nicolau que se encontraba en la iglesia de Embid de la Ribera, un pequeño pueblo del municipio de Calatayud, en el Aragón. Esta escena seguramente ocupaba un compartimento de la parte superior del conjunto, de aquí la presencia de esta bella decoración en forma de hojas sobre un fondo verdoso que vemos en la parte más alta de la pintura gótica.
Este compartimento también es la única obra documentada que nos ha llegado de su autor, el pintor Pasqual Ortoneda, una personalidad artística un poco difusa a causa justamente de la carencia de obras conservadas que se le puedan atribuir con toda seguridad. Nacido probablemente en Cataluña, este artista se habría formado al taller que tenía a Tarragona el pintor Mateu Ortoneda, hermano o tío suyo. Los últimos estudios le atribuyen varias obras de juventud que proceden de los alrededores de esta ciudad, como el retablo de la Secuita. A partir de 1423 Pasqual Ortoneda se establece en el Aragón, donde aparece repetidamente en la documentación recibiendo encargos importantes por obras que no se han conservado. A pesar de todo, a partir del estilo de la tabla que presentamos se le han atribuido varias pinturas aragonesas, como una sarga que se conserva a la catedral de Huesca o el retablo que se conserva al Vinseum de Vilafranca del Penedès y que proviene seguramente de la Franja.
San Antonio Abad y santo Pablo Ermitaño son dos de los santos barbudos que celebran su fiesta en el mes de enero. Tradicionalmente se ha dicho que la semana en que cae la festividad de san Antonio es la más fría del año, de aquí el dicho popular: «la semana de los barbudos, semana de estornudos». Justamente, estos santos barbudos y de su iconografía y leyendas es el tema alrededor del cual gira la visita mensual que los Amics harán este fin de semana a la colección permanente del Museo Nacional a través del nuevo ciclo «La colección en un bocado»

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@tinet2puntzero)

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