‘Sant Miquel’

Obra de la semana #295

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La obra de la semana es Sant Miquel, una bella tabla gótica pintada hacia 1455-1460 por Jaume Huguet (hacia 1412-1492), uno de los mejores artistas catalanes del siglo XV.

La imagen de San Miquel Arcàngel pintada por Jaume Huguet constituïa el compartimento central del retablo que este artista y su taller realizaron para la capilla que el gremio de Tenders Revenedors tenia en la iglesia barcelonina de Santa Maria del Pi. La pintura nos muestra el santo de pie y con una actitud triumfante sobre el maligno, representado debajo de sus pies como un demonio antropomorfo. El arcángel Miquel, jefe de los ejércitos celestiales según la tradición cristiana, aparece representado como un joven caballero alado vestido con una espléndida armadura dorada. Huguet le ha dibujado un rostro muy bello de facciones armónicas y una expresión serena, con una piel de tono muy pálido pero con mejillas y labios de un color rosado encendido. El santo, que luce una espléndida cabellera rubia con los copos ondulados, lleva ceñida en la frente una espectacular corona hecha de oro y piedras preciosas de donde sobresale, en el centro, la cruz, símbolo y estandarte de los ejércitos angélicos de Dios.

 

Una figura divina vestida como un elegante caballero medieval

Como los grandes caballeros del siglo XV, san Miquel va recubierto de arriba abajo con una armadura dorada de piezas metálicas que le cubre prácticamente todo el cuerpo, una protección integral conocida en la época con el nombre de arnés blanco que el pintor ha reproducido en la mesa hasta el más pequeño detalle. Sobre el hombro y el brazo izquierdo destaca una protección en forma de escudo que refuerza la defensa del caballero en este punto, uno de los que más veces recibían en un combate cuerpo a cuerpo con espadas. Si la armadura no fuera bastante deslumbrante por sí misma, el arcángel lleva dos prendas de ropa sobre el arnés que todavía le dan más magnificencia. Encima del cuerpo lleva una camisa corta o perpunto que además de reforzar la protección, puesto que incorpora una malla metálica en algunos puntos, le decora el pecho con un lujoso tejido bordado con formas vegetales. En el centro del cuerpo sobresalen las hebillas que unen las protecciones metálicas del tronco. Aparte de esta camisa, el arcángel Miquel también lleva una lujosa capa, verde por fuera y de un intenso color fucsia por dentro, que se liga en el pecho con un espectacular broche.

Detrás de la figura de san Miquel sobresalen dos alas monumentales que identifican el personaje como un ángel del señor y, a la vez, nos permiten diferenciarlo otros santos guerreros de naturaleza humana, como san Jordi. Las alas estan llenas de unos círculos en forma de ojos que se inspiran claramente en las espectaculares alas del pavo real, un animal que en la iconografía cristiana simboliza la vida eterna. A la vez, los ojos también recuerdan los seres divinos llenos de ojos que veíamos también en el románico, ya fueran los serafines o los animales simbólicos del Tetramorfo.
 

 
San Miquel sostiene con la mano derecha una gran lanza coronada por una espectacular cruz inspirada en las piezas de orfebrería medieval, mientras que mantiene la mano izquierda sobre la empuñadura de la espada. Con su actitud firme y triunfante, el arcángel nos está diciendo que ha derrotado Satanás, que está estirado en sus pies, bajo la lanza, pero también transmite al espectador que se mantiene alerta y vigilante, porque el mal puede volver a atacar en cualquier momento. De aquí el gesto de la mano izquierda sobre la espada, a punto para desenvainarla cuando haga falta. Cómo se puede comprobar enseguida que se contempla la mesa, la figura original de Satanás se echó a perder con el paso de los años, quizás por el escalfor de los cirios, y en el siglo XVII o XVIII fue rehecha. De hecho, toda la mesa fue repinte, una capa que fue retirada en buena parte en la última restauración, de aquí que no haya una correspondencia exacta entre la parte gótica y la parte barroca de la mesa.

 

El compartimento central de un gran retablo

La tabla de san Miquel, como compartimento central, nos presenta la figura sagrada a quien estaba dedicado el retablo y la capilla de los Revendedores. A su alrededor, organizado en tres calles verticales, había 8 compartimentos más de los cuales se han conservado 5, todos depositados hoy al Museo Nacional. La única calle del retablo que se ha conservado entero es el central, donde había la tabla que presentamos hoy. Por encima de ella se situaba una escena de la Virgen María acompañada por varias santas, y por encima, culminando la calle central, se encontraba la escena del Calvario. En las dos calles laterales se representaron varios milagros y apariciones vinculadas al arcángel Miquel. Al extremo superior izquierdo del conjunto había la escena de la aparición de san Miquel en el castillo Santo’Angelo de Roma. Al lado derecho, por otro lado, había las escenas de san Miquel vencedor del Anticristo y el milagro del Mont Saint-Michel, en Normandía.

Del retablo de San Miquel del gremio de Revendedores no se ha conservado ningún documento, de forma que la atribución de la obra al taller de Jaume Huguet se ha hecho exclusivamente a partir de sus similtuds estilísticas con otras obras documentadas. Aun así, la proximidad de este conjunto con otras pinturas de la época más exitosa del artista, a mediados del siglo XV, ha hecho que nadie haya puesto en entredicho la atribución. Del estilo de Jaume Huguet en esta época destaca la belleza y monumentalidad de las figuras y su voluntad de realismo, como lo pone de manifiesto la recreación detallada de la armadura y de la textura y estampado de las teles. Este naturalismo casi táctil es fruto de la influencia de la pintura flamenca, que marcará la pintura catalana de este siglo.

 

Per Sant Miquel, pluja del cel!

San Miquel, la fiesta del cual se celebra esta semana, es patrón de muchas poblaciones catalanas y es uno de los santos y arcángeles más populares de la tradición cristiana. En su fiesta se celebran también ferias importantes, como la de Lleida. El jefe de los ejércitos celestiales será el protagonista de la visita de la Colección en un Bocado que se hará al Museo Nacional este fin de semana. Esta actividad, titulada Por San Miquel, lluvia del cielo!, os permitirá conocer la naturaleza del arcángel Miquel y los milagros y apariciones que se le atribuyen a partir de la observación de las diferentes obras del museo donde es protagonista. Todavía quedan plazas por alguna de las fechas programadas. Correo, que se acaban!

 

Més informació de l’obra, aquí.
 
Martí Casas i Payàs (@tinet2puntzero)

 

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