Después de sufrir los trece tormentos estipulados, la joven mártir fue crucificada desnuda en una cruz en forma de aspa. Para proteger su desnudez, mientras estaba en la cruz, se puso a nevar y la nieve le acabó cubriendo todo el cuerpo. Finalmente, acabó muriendo y su alma subió hacia el cielo con la forma de una paloma. En el año 878 el obispo de Barcelona encontró su cuerpo incorrupto en la iglesia de Santa Maria de las Arenas, situada en el espacio donde actualmente se encuentra Santa Maria de Mar. Los despojos fueron trasladados a la catedral, donde hoy se conservan y se veneran en un sepulcro gótico realizado en el siglo XIV por Lupo di Francesco.
La tabla de Santa Eulàlia del Maestro de All nos muestra una bella doncella vestida de manera muy elegante con túnica y manto, situada ante un lujoso trono de piedra blanca. La joven mártir lleva en las manos los dos atributos que habitualmente la identifican: la palma del martirio, por un lado, y la cruz en aspa donde fue crucificada, de la otra. Esta imagen seguramente constituía el compartimento central de un retablo dedicado a Santa Eulàlia. Se desconoce el origen de la pintura, pero seguramente proviene de una parroquia de los Pirineos, entre Andorra y el Valle de Aran, puesto que el Maestro de All tenía el taller en la Seu d’Urgell y la mayoría de las obras que se le vincula se encuentran en este territorio.
El Maestro de All es uno de los pintores anónimos más interesantes del último gótico catalán. A pesar de ser de origen pirenaico y estar establecido en la Seu d’Urgell, todo indica que se habría formado en Barcelona, seguramente en el taller que compartían los pintores Jaume Cirera y Bernat Despuig, puesto que muchas de las piezas que se le atribuyen muestran similitudes con las soluciones compositivas surgidas del obrador de estos dos maestros. Todos estos indicios han hecho plantear la posibilidad que detrás del Maestro de All se esconda la identidad de Ramón Gonçalbo, un pintor de la Seu documentado en esta población y en Barcelona entre 1428 y 1475. De momento, pero, ninguno de sus encargos no se ha podido vincular con las obras conservadas o fotografiadas que se le han atribuido.
Para celebrar la fiesta mayor de invierno de Barcelona, el Museu Nacional hará una jornada de puertas abiertas este miércoles 12 de febrero, fiesta de Santa Eulàlia. Además, durante toda la semana, desde mañana día 11 hasta el domingo 16, todas las chicas que se digan Eulàlia, Laia o Lali tendrán entrada gratuita para ellas y un acompañante. Solo hay que presentar un documento identificativo a las taquillas del museo. ¡Que tengáis una buena fiesta mayor de Santa Eulàlia!
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Martí Casas i Payàs (@tinet2puntzero)